El rostro de un niño palestino, con un casco de reportero y una bolsa negra de plástico figurando como si fuera su chaleco antibalas está dando la vuelta al mundo.
“Yo creo que en su juego de fantasía quiere ser como nosotros, alguien que sobrevive”
Este pequeño de seis años se acercó al corresponsal suizo Johan Matthias Sommarström, uno de los tantos periodistas internacionales hospedado reportando desde la ciudad de Gaza.